
Levantar pesas después de los 60: el ejercicio que ayuda a vivir más y con mejor calidad
Durante largo tiempo se consideró que el levantamiento de pesas era una práctica reservada para jóvenes o deportistas, sin embargo, profesionales en salud y envejecimiento coinciden en que el entrenamiento de fuerza es una de las estrategias más efectivas para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Diversas investigaciones han indicado que realizar […]
“Durante largo tiempo se consideró que el levantamiento de pesas era una práctica reservada para jóvenes o deportistas, sin embargo, profesionales en salud y envejecimiento coinciden en que el entrenamiento de fuerza es…”
Durante largo tiempo se consideró que el levantamiento de pesas era una práctica reservada para jóvenes o deportistas, sin embargo, profesionales en salud y envejecimiento coinciden en que el entrenamiento de fuerza es una de las estrategias más efectivas para mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
Diversas investigaciones han indicado que realizar ejercicios de resistencia regularmente ayuda a combatir la reducción de masa muscular relacionada con el envejecimiento, una condición conocida como sarcopenia, que impacta en la movilidad, equilibrio e independencia de millones de personas mayores en el mundo.
Según especialistas en geriatría y medicina del deporte, el fortalecimiento muscular permite mantener la capacidad de realizar actividades diarias como caminar, subir escaleras, levantar objetos o incorporarse de una silla, disminuyendo el riesgo de caídas y fracturas, que son una de las principales causas de hospitalización en la población anciana.
Además de potenciar la fuerza física, el entrenamiento con pesas ayuda a fortalecer los huesos, lo que contribuye a prevenir enfermedades como la osteoporosis. También promueve el control de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, la hipertensión y ciertos problemas cardiovasculares al optimizar el metabolismo y la sensibilidad a la insulina.
Los beneficios se extienden más allá del ámbito físico. Investigaciones recientes han hallado que la actividad física de resistencia también tiene efectos favorables sobre la salud mental, ya que puede reducir síntomas de ansiedad y depresión, mejorar la autoestima y ayudar a mantener funciones cognitivas como la memoria y la atención.
Los especialistas sugieren que las personas mayores realicen ejercicios de fuerza entre dos y tres veces por semana, siempre bajo la supervisión de un profesional y ajustando la intensidad a sus condiciones físicas y de salud. El uso de mancuernas ligeras, bandas elásticas o máquinas de resistencia puede ser suficiente para lograr resultados positivos.
Asimismo, enfatizan que nunca es tarde para comenzar. Incluso aquellos que inician programas de fortalecimiento muscular después de los 70 u 80 años pueden experimentar mejoras significativas en su movilidad, equilibrio y autonomía.
En un contexto donde la expectativa de vida sigue en aumento, los expertos apuntan que el objetivo no es solo vivir más años, sino hacerlo con salud, autonomía y bienestar. En este sentido, el entrenamiento con pesas se presenta como una de las estrategias más efectivas para alcanzar un envejecimiento activo y saludable.
También te puede interesar

¿Te parece alto el recibo de luz? Esta es la temperatura óptima del aire acondicionado que te ayudará a reducir gastos, según la CFE
En los meses calurosos, el aire acondicionado se posiciona como uno de los aparatos que más energía consume en los hogares, lo que puede…
¿Por qué algunos individuos son más propensos a las picaduras de mosquitos? La ciencia ha encontrado la respuesta
Los mosquitos no seleccionan a sus presas de manera aleatoria. A pesar de que muchas personas piensan que “tienen la sangre más dulce”, la…

Cinco ventajas de realizar yoga para el bienestar físico y mental
Ciudad de México, 17 de junio de 2026.- La práctica del yoga se ha establecido como una de las actividades más aconsejadas por los…